Detección de fugas de glicol

grounding hidrogeno

El uso de glicol, generalmente bajo la forma de etilenglicol o propilenglicol, es muy frecuente en gran número de instalaciones industriales, tales como sistemas de climatización, centros de datos, enfriadoras, refrigeración de transformadores de alta tensión, etc. Su principal aplicación es la de reducir los riesgos de congelación de tuberías y equipos, pero también otros más específicos como la deshidratación del gas natural. Frecuentemente, se combina con inhibidores para proteger contra la corrosión.

 

Una fuga de estos productos puede ser fácilmente arrastrada por la lluvia hacia los desagües pluviales mucho antes de ser detectada. Por otra parte, una fuga interna en un intercambiador de calor u otro equipo puede hacer que el glicol llegue a otros circuitos de la instalación provocando daños en otros componentes. Tal es el caso de las torres de refrigeración abiertas, donde la presencia de glicol provocaría daños importantes.

Riesgo Medioambiental y de Seguridad

Tanto el etilenglicol como el propilenglicol son solubles en agua y pueden filtrarse fácilmente a las aguas subterráneas, a las redes de agua potable y a las aguas superficiales a través de escorrentía. Los sistemas al aire libre son especialmente vulnerables. Por lo tanto, la detección precoz es fundamental para cumplir los requisitos de protección medioambiental y prevenir la contaminación antes de que se produzca. Las precauciones deben extremarse en el caso del uso de etilenglicol, a menudo utilizado debido a sus mejores propiedades de transferencia térmica frente a alternativas más seguras.

 

Detección temprana en niveles de trazas

El detector de glicol Kemtrak ofrece una monitorización continua y en tiempo real de la contaminación por glicol en niveles de trazas. Muchos productos a base de glicol se suministran ya coloreados por el fabricante; por ejemplo, los refrigerantes de etilenglicol suelen contener fluoresceína, el colorante responsable de su característico color verde. En estos casos, no es necesario añadir ningún colorante adicional. En otros casos, se puede añadir un colorante fluorescente adecuado al refrigerante. Al supervisar la presencia del marcador de colorante en el retorno de condensado, el agua de drenaje o la escorrentía superficial, se pueden identificar incluso las fugas más pequeñas.

El detector está disponible tanto en forma de célula de medición de flujo continuo como de sonda en línea, lo que ofrece opciones de instalación flexibles que se adaptan a diferentes configuraciones de sistema. La detección es posible hasta concentraciones del orden de partes por mil millones (ppb), lo que garantiza que incluso las fugas minúsculas o las filtraciones leves se detecten antes de que lleguen al medio ambiente.

También es importante detectar la presencia de glicol en otras partes de la instalación donde no debería estar presente. Este es el caso de fugas entre diferentes circuitos producidas en intercambiadores de calor. Equipos, tales como las torres de refrigeración abiertas, deben funcionar libres de contaminantes como los glicoles.

El detector de glicol Kemtrak está diseñado para funcionar de forma fiable incluso en presencia de interferencias tales como burbujas, partículas de óxido u otro tipo de partículas, evitando falsas lecturas positivas. No requiere reactivos y el mantenimiento requerido es mínimo.

TOC:

El análisis del Carbono Orgánico Total detecta de forma fiable el glicol hasta niveles de pocas ppm, independientemente de la formulación del refrigerante. Sus inconvenientes son el coste y el mantenimiento: los analizadores son caros y requieren reactivos y un mantenimiento periódico. Además, no es específico, ya que detecta cualquier tipo de carbono orgánico, no solo el glicol.

Conductividad:

La molécula de glicol no conduce la electricidad. La detección de glicol mediante conductividad solo es útil cuando se incluyen inhibidores iónicos de corrosión en el refrigerante. Sin embargo, esto significa que solo detecta concentraciones relativamente elevadas y cualquier otra aportación iónica —como la sal de carretera, el rocío marino o el polvo arrastrado por la lluvia— puede provocar una falsa alarma.

La refractometría solo detecta el glicol en concentraciones del orden del porcentaje, por lo que las fugas en trazas (ppm) quedan muy por debajo de su límite de detección.

La fluorescencia funciona dosificando un marcador fluorescente en el refrigerante, de modo que la medición del colorante en el agua de lluvia revela directamente la fuga. Por lo tanto, es altamente específica y alcanza una sensibilidad de ppb, independientemente de los inhibidores o de la composición química del agua de lluvia. Su principal requisito previo es que el refrigerante contenga un marcador compatible; sin embargo, muchos refrigerantes comerciales ya vienen preteñidos.

Comparación de tecnologías

 

Existen varias tecnologías en el mercado para medir las fugas de refrigerante a base de glicol en el agua de lluvia, pero las diferencias entre ellas son importantes.

Los operadores de plantas se enfrentan a graves responsabilidades en caso de fugas de glicol. Si un inspector le pide que demuestre el volumen máximo que su sistema podría verter antes de la interrupción del suministro, ¿qué cifra le indicaría? Un método que no pueda definir un límite de detección dificulta la demostración objetiva del nivel de protección alcanzado. Es esencial seleccionar un método que proporcione un registro documentado, cuantificable y auditable.

En ingeniería, si no se puede medir, no se puede gestionar, y un sensor sin un límite de detección especificado supone una apuesta arriesgada en materia de cumplimiento normativo. El sistema Kemtrak, basado en fluorescencia, detecta el glicol hasta el nivel de partes por mil millones, lo que garantiza la seguridad mediante métricas absolutas y auditables, en lugar de basarse en conjeturas. Cada analizador Kemtrak se suministra con un certificado de cumplimiento auditable, y se incluyen tapones de validación para las comprobaciones de verificación rutinarias, lo que garantiza un cumplimiento completo y documentado año tras año.

 

 

Principales Ventajas

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Monitorización continua en tiempo real de fugas de etilenglicol y propilenglicol

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Detección de trazas hasta concentraciones hasta niveles del orden de ppb

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Protege las aguas subterráneas, el agua potable y las aguas superficiales frente a la contaminación

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Detección precoz en el origen

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Opciones de instalación de célula de medición o sonda

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Rendimiento robusto: sin falsos positivos debidos al óxido, las burbujas de aire o las partículas

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Mantenimiento mínimo, no requiere reactivos

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